George Soros se inspira en Hitler

El misterioso, engorroso y maléfico líder mundialista George Soros, ha encontrado por fin el sistema para financiar su plan de invadir Europa con migrantes africanos y asiáticos: hacer lo mismo que hizo Hitler ¿quién lo iba a decir? Con ello, no sólo conseguería su objetivo, sino, de paso, hundir a Europa en un caos financieron sin precedentes, con lo que mataría dos pájaros de un mismo tiro.

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Hjalmar Schacht

Hasta mucho después de terminada la Segunda Guerra Mundial, los economistas no consiguieron explicarse cómo Hitler había logrado financiar el rearme, impulsar la economía y reducir drásticamente el desempleo en la Alemania de preguerra en tan sólo unos pocos años. El “milagro” económico del Führer se hizo posible gracias a los llamados pagarés (letras de cambio) Mefo. La idea original de tal sistema se debió al presidente del Reichsbank, Hjalmar Schacht, sirviendo muy eficazmente para encubrir el tremendo endeudamiento que provocaba el rearme de la Wehrmacht, bien que también y de rebote para crear empleos estatales estables, que de otro modo no habrían sido posibles.

El Reich financió la industria de armamentos aceptando pagarés (letras de cambio) emitidos por una compañía ficticia, la Metallurgische Forschungsgesellschaft GmbH (de ahí el nombre de Mefo) en lugar de pagar en efectivo; o sea, de no pagar. La generación de dinero entró así en plena expansión desde 1934 hasta 1938. La cantidad total de billetes emitidos durante ese periodo fue de 12 mil millones de marcos; la primera emisión de Mefos había sido de un millón de Reichmarks en 1933, nada más llegar al poder Hitler y nombrar a Schacht. La cosa funcionó porque el Reichsbank convenció desde el principio a los bancos alemanes de que estaba preparado para re-descontar los pagarés de Mefo cuando llegara el momento, lo que permitió a los bancos durante dicho periodo descontarlos a su vez.

Walther Funk

Los Mefo debían comenzar a hacerse efectivos en 1939, pues habían sido emitidos con cinco años de validez o caducidad, lo que lógicamente, cuando llegó el moento, amenazó con generar una enorme inflación. Como Schacht sabía que tal hecho suponía una gravísima amenaza para la estabilidad del Reichsmark, planteó sus inquietudes al Ministro de Finanzas, lo que provocó su inmediato cese y sustitución por el Ministro de Economía Walther Funk, quien lo que hizo fue declarar que el Reich no iba a hacer frente (no canjearía) los Mefo, o sea, que seguriía sin abonarlos, sino que daría bonos del Reich al Reichsbank a cambio; es decir, pagarés a cambio de pagarés, letras de cambio apor letras de cambio, papel por papel, pero no dinero. Para ello, que legalmente era imposible, se derogó el estatuto autónomo que regía del Reichsbank y se le nacionalizó, pero no pudo evitar provocar una hiperinflación descomunal obligando a poner en circulación hasta 60 mil millones el Reichsmark con cargo al presupuesto de la Alemania de posguerra. Todo ello puso en evidencia que los Mefo habían sido, desde el primer momento una estafa en toda regla, bien que estatal e institucional.

George Soros

Pues bien, George Soros, ha encontrado su inspiración, nada más y nada menos, él tan judío, que en Hitler y sus secuaces; ver para creer. Fiel a sus planes, ha propuesto lanzar una oleada de dinero al estilo de Schacht y Funk. Soros no está satisfecho –nunca lo va a estar– con la actual política de refugiados/migrantes de la UE porque todavía se basa en cuotas y el queire puertas abiertas, pero también sabe que tal asunto debe financiarse de alguna manera –el dinero que él da no es suficiente para lo que él mismo quiere y, además, no nos engañemos, él quiere beneficios con todo el asunto, faltaría más–, por lo que ha hecho un llamamiento a los jefes de estado y de gobierno de la UE para que aborden de manera efectiva el tema, o sea, la financiación de las inmigraciones, a través de una inundación de dinero de la UE a la que denomina “aumento de fondos” para “mantener la afluencia de refugiados a niveles que Europa pueda absorber”. ¿Pero de verdad los podrá absorber? Soros estaría satisfecho con la recepción de 300.000 a 500.000 migrantes por año. Sin embargo, sabe que los costes de su plan de invasión étnica no son financieramente factibles, porque además de los ya de por sí enormes costes que causan los migrantes que ya están en Europa, un número tan grande de recién llegados elevaría dicho gasto en miles de millones cada año. Soros, que todo lo prevé, lo cifra en 30.000 millones de euros al año, cifra astronómica ante la que argumenta que valdría la pena asumir porque según él “existe una amenaza real de que la crisis de los refugiados podría provocar el colapso del sistema Schengen europeo de fronteras internas abiertas entre los veintiséis estados miembros”, lo que calcula que costaría a la UE entre 47 y 100 mil millones de euros al año en pérdidas del PIB, lo que sería mucho peor. ¿Y por qué no impedir que sigan fluyendo migrantes, con lo que el coste sería cero?

Por lo tanto, para Soros, la solución es la introducción de un nuevo impuesto para la crisis de refugiados en los estados miembros, además de otro impuesto a las transacciones financieras, el aumento del IVA y el establecimiento de fondos específicos para refugiados. Pero como Soros sabe que tales medidas no serían aceptadas en los países de la UE, propone una solución que además no requiere el voto en los países soberanos, eliminando así posibles piedras en el camino. La nueva deuda que generaría el aumento de la inmigración que él desea, sería absorbida por la UE aprovechando su estado actual de crédito AAA en gran parte no utilizado y emitiendo bonos a largo plazo –es decir, nuevos Mefo–, lo que de rebote impulsaría la economía europea. Los fondos podrían provenir del Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM) y de la institución Facilidad de Asistencia para la Balanza de Pagos (BoPA) de la UE. “Ambos tienen estructuras institucionales muy similares, y ambos están totalmente respaldados por el presupuesto de la UE, y por lo tanto no requieren garantías nacionales o aprobación parlamentaria nacional” (Soros); de nuevo fuera escollos.

De esta manera, el ESM y la BoPA se convertirían en las nuevas Mefo al emitir letras de cambio (pagarés), quizás incluso cheques para inmigrantes y, desde luego, para las ONGs del propio Soros, quien calcula que ambas instituciones tienen una capacidad crediticia de 60.000 millones, que debería aumentar a medida que Portugal, Irlanda y Grecia reembolsen cada año los préstamos que recibieron durante la crisis del euro. Según Soros, las antiguas deudas deberían usarse para financiar las nuevas de tal manera que oficialmente no suponga una carga para el presupuesto en ninguno de los Estados miembros de la UE. Las instituciones financieras que deben llevar a cabo este sistema –todo un verdadero y real fraude idéntico a la Mefo hitleriana– deberían desde luego “ampliar” sus estatutos funcionales, en realidad derogarlos, como pretende Soros, lo mismo que hizo Funk con el del Reichsbank, algo que el líder de los refugiados ya propuso en su día.

Que Soros se esfuerza por reemplazar a la población europea con africanos y asiáticos es evidente para cualquiera que observe sus actividades en Europa; ya ni él lo oculta. Que proponga un sistema de financiación de su enorme coste a imagen y semejanza de la estafa Mefo de Hitler, clama al cielo. Que se le dé siquiera la opción de proponerla también. Que se le pueda hacer caso no hay que descartarlo tal y como está y va la UE. Por último, y como siempre: ¿quién está detrás de él?

Algunos de los datos de Gefira
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